Cuando la alimentación de estudiantes se convierte en un aspecto sumamente importante de una política educativa, el compromiso va mucho más allá de servir un plato de comida: implica garantizar que cada chico y cada chica reciba una alimentación rica y saludable que acompañe el desarrollo de su jornada. En Río Negro, esta política llega todos los días alrededor de 160 mil estudiantes que reciben desayuno y merienda, mientras que cerca de 30 mil tienen su almuerzo. Además, unos 4500 estudiantes cuentan con un refrigerio reforzado.